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TESTIMONIAR
/ CUBA
El festival de juegos tradicionales
se instaló en
el parque metropolitano de la Habana
Más de 100 jóvenes demostraron su fraternidad participando en el primer festival de juegos tradicionales de barrios en el parque metropolitano de La Habana (PMH) [1]. Del 20 al 24 de agosto pasado, técnicos y voluntarios organizaron esa manifestación con el fin de favorecer la salvaguardia de las tradiciones locales, y al mismo tiempo de crear un vínculo social en los barrios. Eso es el resultado de los esfuerzos comunes que se inscriven en un proceso de integración de la dimensión sociocultural del PMH, en la cual participa el CIERIC [2], socio desde hace mucho tiempo. Este evento original preconiza el juego como herramienta de dinamización del desarrollo local. En La Habana, a pesar del buen tiempo, los silenciadores de los viejos coches americanos siguen escupiendo gases contaminantes. Por eso la gente viene también en el PMH para buscar un poco de aire puro … Un lugar dónde se organiza con frecuencia actividades medioambientales y culturales. La idea de este nuevo festival es la de favorecer la expresión y el desarrollo humano a través del juego, porque ayuda a los jóvenes a que se integren en un contexto particularmente difícil en Cuba. Para esta primera edición que tuvo mucho éxito, cuatro equipos de 25 jóvenes han intercambiado partidos de bolas, de trompo, de taco, de yakis, de pon, y de suiza… Aunque en Cuba el juego tuvo siempre un papel importante en la sociedad, “esos valores relacionales tienden a desaparecer con el proceso de modernización que favorece el individualismo” dice Yociel Marrelo, subdirector de investigación y de desarrollo del parque.
Desarrollo local El evento reunió a una centena de niños entre 6 y 14 años que vienen de comunidades con las cuales el PMH trabaja en prioridad: El Fanguito, Pogolotti, la Güinera y Ojo de Agua. La competición tuvo lugar en el corazón de esos barrios, lo que permitió llamar la atención de los habitantes que se mantienen a menudo al margen de esos espacios de actividades. “El festival desea favorecer el involucramiento de los habitantes para que puedan dinamizar y valorizar su propio espacio de vida, en el cual son los primeros actores”, añade Yociel Marrelo. Permite desarrollar el sentimiento de pertenencia sobre un proyecto común. El diálogo privilegiado con los consejos populares [3] facilita la participación comunitaria, soporte imprescindible para que perdure esta dinámica. “Este festival representa uno de los resultados del trabajo que lleva el PMH desde hace muchos años en colaboración con el CIERIC” precisa Carmen [4]. En efecto, la voluntad de introducir este enfoque socio-cultural fue desarrollada a lo largo del tiempo para convertirse en uno de los vectores principales de desarrollo de los proyectos del parque. Tales manifestaciones se inspiran mucho de las giras barriales, esas giras que se organizan para ir al encuentro de los barrios y que tienen como objetivo reanimar la identidad local. La buena idea para pasar el verano… La semana de juego se terminó en el centro ecológico del Parque, bajo un sol terrible y con la sonrisa de los niños. “Ya he participado en varias actividades del parque, es muy divertido y aprendemos mucho. ¡Al final ganamos todos!”, confía Ariel, del equipo de Pogolotti.
“Gracias a este primer festival de juegos tradicionales de barrios” declara Cristian Morales, técnico del parque y organizador del evento, “pretendemos encender una chispa para la salvaguardia de las tradiciones ancestrales y favorecer el intercambio entre las comunidades del parque. Y eso puede perdurar gracias a este tipo de acciones, sencillas e importantes al mismo tiempo.” Con este festival se clausura la operación Verano, un plan de actividades estivales que programó varias manifestaciones para los ninos en el parque Almendares… [5] Son iniciativas que permiten reforzar un poco más el desarrollo local que apoya el parque metropolitano y sus socios, entre los cuales FDH que era presente en este primer festival.
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