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FORMAR
/ BENIN
Las personas discapacitadas crecen en su universo
Alain el kinesiterapeuta, Yves el educador especializado y los seis voluntarios se apresuran para recibir los niños discapacitados y sus padres, en el seno del espacio-contacto de la asociación Equilibrio Benin [1]. Situado en Abomey-Calavi, en el sur de Benin, y constituido de tres chozas sobre pilones, este centro socio-educativo es un lugar de intercambio. Alain, el mismo discapacitado, fue recibido y tratado interioramente por la misma asociación. Hoy les enseña a las madres cómo realizar los gestos de rehabilitación y les permite tener confianza en si mismas. Los voluntarios, formados por la asociación, animan grupos de discusión con los padres hablándoles de higiene y de nutrición e invitándoles a que no se desanimen y a que se ayuden entre ellos. Constance Facia, la presidente, asistente social durante más de treinta anos y fundadora de la asociación, explica que “el éxito del centro estriba en el hecho de que le da la oportunidad a los padres de confiarse entre y compartir sus experiencias entre ellos.” Este espacio es también el lugar donde los padres confían su historia y encuentran el consuelo que a menudo les cuestan recibir de sus familias. Así Dame Dossi, una mujer activa quien cultivaba hectáreas de tierra, contó cómo, a lo largo de los años, se empobreció porque cada niño que tenía era minusválido y que según la divinidad Tohossou , tenia que deshacerse de todo lo que poseía para dar a luz a un niño vigoroso. Sus visitas al centro permitieron al equipo diagnosticar que Vianey, su sexto niño y único sobreviviente, era microcéfalo y que esto era dado a un problema de consanguinidad. Venir al espacio-contacto le permitió menos culpabilizar y aprender los gestos cotidianos para cuidarse del niño.
Sesiones de formaciones para todos afín de luchar contra la ignorancia, la intolerancia y la exclusión Ghislain, el animador de la asociación, recorre todos los barrios de Abomey-Calavi y todos los pueblos de la región con su motocicleta para animar sesiones de formaciones para todos. Se va en contra los prejuicios dando la oportunidad a los habitantes de reunirse para comprender lo que es una incapacidad física o mental y cómo tratarla. Ghislain sensibiliza la población respecto a la necesidad de integrar a las personas discapacitadas en la vida de la comunidad. Forma también a la prevención y a la detección precoz de la minusvalía enseñando cómo reconocer los signos de una malformación. Explica por ejemplo: “Un pie deforme puede corregirse en algunas semanas desde el nacimiento a condición que la madre del bebe sepa de que se trata y que se presente temprano a la asociación en lugar de atribuir esta malformación a una mala suerte o a la brujería.” Del mismo modo, se va a las escuelas primarias públicas durante los cursos de enseñanza cívica y moral para que los alumnos aprendan a aceptar a sus compañeros, a jugar y a vivir todos juntos.
Proyectos ejemplares de aprendizaje a la solidaridad y a la ciudadanía En un país en el que un niño minusválido representa una carga para su familia, esta preferirá enviarlo a mendigar a la ciudad en lugar de apostar a su educación, las actividades de Equilibrio Benin son esperanzadoras. La asociación demuestra que la incapacidad física o mental no es una fatalidad y pone de relieve las capacidades de las personas discapacitadas. Su meta es también inducir una solidaridad precoz entre los niños, discapacitados o no. Así, a pesar de una verdadera falta de medios, la asociación sigue perdurando y acaba de abrir, en el seno del centro socio-educativo, una biblioteca donde todos los niños de Abomey-Calavi pueden venir a leer y reunirse en torno a actividades lúdicas a las que no están acostumbrados: carpintería y oficios del hogar, dibujo, pintura, teatro.
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