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FORMAR [conocer para reaccionar]
Ruanda: una exposición lleva a los niños en el camino de la paz

SUMARIO  

PARTICIPAR [ciudadano comprometido]

El “tejido” económico de las mujeres senegaleses  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

MANIFESTAR [lucha pública]

Sudáfrica: cortar el paso a las privatizaciones  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

FORMAR [conocer para reaccionar]

COOPERAR [compartir recursos]

INFORMAR [confrontar ideas]

TESTIMONIAR [cultura y solidaridad]

RETRATO [al encuentro de…]

Costa de Marfil : Gbahi Kouakou, de la pelota a la pluma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
 

“¿La paz, qué representa para ustedes?” pregunta Gaspard, el animador de la exposición-juego Le sentier de la paix [1]. Para Kalisa, un niño del pueblo de Nyanza, “la paz es cuando no tengo hambre, cuando no estoy enfermo, cuando voy a la escuela”, pero para Concessa, joven alumna de la ciudad de Butare, “la paz, es cuando tenemos la seguridad”. Las respuestas son múltiples; dependen a menudo del medio de donde vienen los niños. Pero cualquiera que sea la respuesta, la pregunta permite abrir libremente el diálogo sobre un asunto difícil y sensible: el genocidio en Ruanda. Más que una actividad lúdica, la exposición es un verdadero itinerario educativo que invita a la reflexión a los jóvenes de los 10 a los 20 años.

Jacqueline Uwimana, instigadora del proyecto y presidente de la asociación Umuseke (“Aurora” en rwandés), ha decidido educarles a los niños a la paz, inculcándoles los valores de igualdad y de tolerancia. Su objetivo: ¡que los niños tomen conciencia de que incumbe a cada uno la responsabilidad de guardar el control de su libre arbitrio para pensar por si mismo! A través de Le sentier de la paix, les propone a los niños treinta y cinco carteles reagrupados en ocho temas: ¡Hay que verlo para creerlo!; Generalizaciones, hechos y opiniones, prejuicios y suspicacias; El rumor; Diferencias y similitudes; La discriminación; El chivo expiatorio; Voy, no voy; Un mundo para todos. La idea estriba en que los niños reaccionen según la lógica “descubrir, preguntar – preguntarse, elegir su respuesta”.

 
  Cartel  “lo vemos de la misma manera? - ilusión de los sentidos”: en un paisaje de colinas, un hombre joven está preguntándose sobre la tierra ¿“es llana”?

Sobre uno de los carteles de la serie ¡Hay que verlo para creerlo!, se puede ver el dibujo de una tierra llana. “Durante mucho tiempo, los hombres creyeron que la tierra era llana; sin embargo, la ciencia demostró que era redonda y ¿quién sabe?, puede ser que en el futuro alguien demuestre que es oval”, explica el animador. Lo que está en juego es mostrar a los participantes que lo que se puede ver no es necesariamente la verdad y que hace falta tener cuidado con las evidencias. Para que la exposición sea entendida bien por los alumnos, los animadores siempre intentan hacer un paralelo entre la historia del país y la historia de un individuo. Así, los carteles preferidos de los niños son los de la serie El chivo expiatorio en la cual pueden encontrarse o reconocer a uno de sus compañeros de escuela. Un tema que permite hacerles entender que uno puede ser acusado de manera injusta, pero que al mismo tiempo, no debe plantearse como víctima.  

Al principio del itinerario, se le entrega a cada alumno un diario de a bordo para permitirles que se apropien mejor el proceso, pero también para que compartan la reflexión con su familia. ¡Y los resultados resultan sorprendentes! Un día, al salir de la oficina, miembros de la asociación Umuseke encuentran a la madre de un escolar quien siguió la formación. Se quedan muy sorprendidos cuando se enteran de que tiene el diario de a bordo de su hijo; pero qué satisfacción al darse cuenta de que lo lleva para mostrarlo a sus colegas y hablar del tema con ellas.

Hoy, Le sentier de la paix es un verdadero éxito. Mientras que al principio los padres y los profesores la criticaban y mostraban una gran reticencia, la exposición se convirtió en un método reconocido y las escuelas y centros de jóvenes del país se la disputan: cada año, ¡son más de 5000 jóvenes del Ruanda que la descubren! Jacqueline está muy orgullosa del trabajo cumplido por su asociación, pero hoy en día, su sueño es ir aún más lejos y crear una casa de la paz, un poco como la “farmacia de los derechos” de sus vecinos congoleses Herederos de la justicia [2]

FDH


[1] El sendero de la paz

[2] Leer el artículo “En Congo (RDC), el estado de derecho pasa por todo los medios de información” en el boletín Résonances africaines n° 8 de noviembre 2006


Umuseke : pax_umuseke@yahoo.fr > Contacto: Jacqueline Uwimana


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Fuente : Frères des Hommes - www.france-fdh.org